No es una pastilla para el momento. Es un apoyo diario: lo que notas se va acumulando semana a semana.
▦SEMANA 1
Llegas a la noche entero
Lo primero que vuelve es la energía. Te levantas con ganas, el día no se te hace tan largo y llegas a la noche entero, no arrastrado como antes. Esa tarde en la que te desconectabas y solo pensabas en tirarte en el sofá deja de aparecer, y el cuerpo te responde hasta la hora de acostarte.
▦SEMANA 2
Duermes de corrido y amaneces entero
Empiezas a dormir de verdad. El estrés deja de pesarte encima, te duermes sin dar vueltas y amaneces descansado, no como si hubieras trabajado toda la noche. Es el cambio que menos esperas y el que más se te nota por fuera: la cara, el ánimo y la paciencia con la que arrancas el día.
▦SEMANA 3
Vuelven las ganas, sin proponértelo
Vuelven las ganas: de salir, de conversar, de buscarla a ella. No es algo que tengas que proponerte ni recordarte, simplemente vuelve solo, como cuando no tenías que pensar en eso. Y con las ganas vuelve el buen humor y esa sensación de estar otra vez en tu propia jugada.
▦SEMANA 4
Ya no dependerás de la pastilla azul
El cuerpo responde cuando tú quieres, sin planearlo y sin quedarte pensando en si va a pasar. Los dos lo notan, y la relación se siente distinta: más cercana, más suelta, sin esa tensión que se había instalado entre ustedes. Por eso la mayoría no corta después del primer mes.